Tres guías prácticas que complementan el servicio de asesoría en campo. Cada una aborda un problema concreto de sanidad vegetal y las decisiones que puedes tomar antes de la próxima inspección.
Reconocer los primeros síntomas de marchitez en el olivo marca la diferencia entre una poda sanitaria a tiempo y la pérdida de árboles. La guía repasa las condiciones que favorecen al patógeno y las prácticas de manejo integrado que reducen su avance.
Leer el artículoLa confusión sexual y la liberación de parasitoides son alternativas reales a los insecticidas convencionales. El artículo explica cuándo intervenir según el seguimiento de poblaciones y cómo combinar métodos sin comprometer la cosecha.
Leer el artículoEl trampeo sistemático y la eliminación de frutos caídos son la base para reducir el daño de Ceratitis capitata. Esta lectura detalla los umbrales de intervención y las técnicas de control más efectivas para parcelas de cítricos.
Leer el artículoLa frecuencia depende del cultivo y del momento fenológico. En olivar y viñedo solemos programar visitas quincenales durante el periodo de mayor riesgo y mensuales en invierno. Para frutales de hueso y cítricos el calendario se ajusta según la presión de plagas detectada en el monitoreo previo.
El diagnóstico combina la observación de sintomatología foliar en parcela con análisis de laboratorio cuando hace falta confirmar un patógeno. El informe con recomendaciones de manejo se entrega en un plazo de cinco a siete días hábiles desde la toma de muestras.
Proponemos primero las opciones biológicas y culturales, pero cuando el umbral de daño lo exige indicamos productos químicos autorizados y registrados. La elección siempre se ajusta a la normativa vigente y al estado real de la parcela, no a un criterio fijo.
Sí. Acompañamos el proceso de certificación desde la revisión inicial de prácticas hasta la documentación necesaria para la auditoría. También elaboramos los registros de tratamientos y monitoreo que suelen exigir los protocolos de sostenibilidad.
Analizamos la exposición de la parcela a heladas tardías, golpe de calor y déficit hídrico. A partir de ahí definimos medidas de protección, ajustamos el calendario de riego y priorizamos las variedades o portainjertos más resistentes cuando se plantea una renovación.
Con los datos básicos de la explotación — superficie, cultivo, edad de las plantas y antecedentes de tratamientos — podemos hacer una primera visita y definir un plan de monitoreo adaptado. El resto de detalles se ajustan sobre el terreno.
Para explotaciones de frutales, olivar y viñedo
El acompañamiento técnico no termina con una visita. Cada recomendación se apoya en datos recogidos en tu parcela y se ajusta a la normativa vigente, para que las decisiones de manejo tengan base real y no supuestos.
Inspecciones periódicas en campo con registro de sintomatología foliar y evolución de poblaciones.
Planes de manejo integrado que combinan control biológico, cultural y químico según el umbral de daño.
Identificación de organismos nocivos en laboratorio y recomendaciones de tratamiento ajustadas a la normativa.
Asesoría para certificación de producción sostenible y gestión de riesgos climáticos en tu explotación.
Optimización de recursos hídricos y planificación de riego según el estado fenológico del cultivo.
Seguimiento continuo con informes claros y visitas programadas durante todo el ciclo productivo.