Servicio técnico en Mendoza para frutales, olivar y viñedo
Depende del cultivo y de la época del año. En olivar y viñedo recomendamos al menos una revisión mensual durante el ciclo vegetativo, y quincenal en los meses de mayor presión de plagas. En frutales de hueso y cítricos, el calendario se ajusta según la fenología y el historial de daños de cada parcela. El objetivo es detectar síntomas antes de que el problema se generalice.
El control biológico utiliza organismos vivos, feromonas o productos de origen natural para reducir la población de la plaga, mientras que el químico emplea fitosanitarios de síntesis. No son excluyentes: en muchos casos se combinan dentro de un plan de manejo integrado. La elección depende de la especie, del nivel de daño, de las condiciones climáticas y de los plazos de seguridad exigidos para cada cultivo.
Es una duda habitual. Las manchas fúngicas suelen presentar un patrón definido, con bordes necróticos y a veces anillos concéntricos, mientras que las carencias muestran decoloraciones más uniformes que siguen la nerviación. Para confirmarlo, tomamos muestras de hojas y las analizamos en laboratorio. El diagnóstico correcto evita aplicar tratamientos innecesarios y permite corregir la causa real.
Es una estrategia que combina prevención, monitoreo y control solo cuando se supera el umbral de daño económico. Se parte de prácticas culturales como la poda, el manejo del riego y la eliminación de restos vegetales. Luego se instalan trampas de seguimiento y se revisan los cultivos con regularidad. Si la plaga supera el umbral, se elige el tratamiento menos agresivo que sea eficaz, priorizando opciones biológicas.
Sí. Acompañamos a productores que buscan certificaciones de producción integrada o ecológica. Revisamos las prácticas actuales, ajustamos el plan de tratamientos a la normativa del sello, y documentamos las inspecciones y los registros de aplicación. También asesoramos sobre la gestión de riesgos climáticos y el uso eficiente del agua, que suelen ser requisitos en estos programas.
Necesitamos conocer el cultivo, la superficie, el historial de plagas y enfermedades, las prácticas de riego y fertilización, y los tratamientos aplicados en las últimas campañas. Si es posible, realizamos una primera visita al campo para observar el estado general y tomar muestras. Con esos datos elaboramos un plan concreto, con calendario de inspecciones y criterios de intervención.
¿Tenés otra consulta sobre tu cultivo? Escribinos a info@scierievaldurance.com o visitá nuestra sección de ayuda.
Un solo paso para empezar a proteger tu explotación
El valor no está solo en detectar una plaga a tiempo, sino en tener un plan que evite pérdidas y mantenga la producción dentro de los márgenes esperados.
Las inspecciones periódicas en campo permiten identificar los primeros signos de estrés o ataque, cuando todavía hay margen para actuar con tratamientos de bajo impacto.
No se trata de fumigar por costumbre. Cada recomendación se apoya en el conteo de individuos, la fenología del cultivo y las condiciones climáticas de tu parcela.
Al ajustar los tratamientos al momento exacto, reduces el gasto en fitosanitarios y evitas aplicaciones innecesarias que no aportan al resultado final.
Cada visita deja registro escrito de lo observado y lo aplicado. Esa trazabilidad es la base para sostener certificaciones de producción sostenible o comercio responsable.
Heladas tardías, golpes de calor o excesos hídricos afectan la sanidad del cultivo. Te ayudamos a anticipar esos escenarios y a proteger la planta antes del evento.
El mismo profesional conoce tu explotación campaña tras campaña. Eso evita malentendidos y hace que cada recomendación se adapte a tu historia productiva.