Productores de olivar, viñedo y frutales de Mendoza y Cuyo nos confían la sanidad de sus parcelas. Estas son algunas de sus valoraciones tras varias temporadas de acompañamiento técnico.
Llevamos tres campañas con monitoreo semanal y trampeo masivo en nuestra finca de cítricos. Pasamos de perder cerca del 18% de la cosecha a un 4% en la última temporada. El plan de manejo se ajustó a nuestras horas de riego y a las variedades que tenemos.
Carlos Romero Castro, finca El ResguardoEl equipo detectó la verticilosis en un sector del olivar cuando aún no veíamos síntomas claros. Gracias al análisis foliar y a las recomendaciones de poda y enmienda, evitamos que se extendiera al resto de la parcela. El seguimiento fue constante durante todo el año.
Miguel Aguilar Reyes, olivar de AgreloCon la confusión sexual y la liberación de parasitoides logramos mantener a raya a la polilla del racimo sin usar insecticidas de amplio espectro. La uva llegó limpia a vendimia y las poblaciones de fauna auxiliar aumentaron. Muy contentos con el enfoque.
Bodega familiar, Valle de UcoNos ayudaron a ordenar los registros de aplicaciones, a definir zonas de refugio y a justificar cada decisión de tratamiento. Pasamos la auditoría de producción sostenible sin observaciones graves. El informe técnico fue claro y bien fundamentado.
Cooperativa de frutales, San MartínEl análisis de sintomatología foliar reveló un exceso de nitrógeno que favorecía el ataque de pulgón. Ajustamos el plan de fertirrigación y las aplicaciones se redujeron a la mitad. Las plantas están más equilibradas y el rendimiento se mantuvo.
Ing. Agr. Paula Sosa, asesora externaNo vendemos productos ni atamos el diagnóstico a una marca concreta. Nuestro trabajo se apoya en inspecciones periódicas, registros de campo y análisis de laboratorio que permiten decidir con datos, no con impresiones.
Primero identificamos el organismo nocivo y su fase de desarrollo. Solo después proponemos una intervención, sea biológica o química, ajustada a la normativa vigente y al momento fenológico del cultivo.
El calendario de monitoreo se fija según la especie, la zona y el historial de la parcela. Así detectamos problemas incipientes antes de que alcancen el umbral de daño económico.
Cada visita deja un informe con sintomatología observada, nivel de presión de plaga y recomendaciones concretas. Ese historial sirve para ajustar el plan de manejo año tras año.
Evaluamos si la aplicación realmente corresponde o si basta con una medida cultural. El objetivo es reducir intervenciones innecesarias y proteger la fauna auxiliar del olivar y el viñedo.
Si buscas producción sostenible o agricultura integrada, preparamos la documentación técnica y los registros de campo que exigen los auditores. Sin papeleo de relleno, solo evidencia real.
Nuestros clientes trabajan en Mendoza y alrededores. Si quieres, te ponemos en contacto con alguna explotación similar a la tuya para que preguntes directamente cómo trabajamos.
Una inspección en campo es la forma más directa de conocer el estado sanitario de tus frutales, olivar o viñedo. Revisamos sintomatología, revisamos trampas y definimos contigo las próximas decisiones de manejo.
El primer recorrido incluye la revisión de parcelas, la toma de muestras si es necesaria y un informe breve con las prioridades detectadas. Sin compromiso de contratación posterior.
Solicitar visita técnicaRelatos breves de explotaciones de frutales, olivar y viñedo que trabajan con nuestro servicio de control fitosanitario. Cada nota describe un problema concreto y el resultado práctico que se obtuvo en campo.
En la finca de olivar de la familia, la verticilosis aparecía cada temporada en el mismo sector. Con las inspecciones quincenales y el análisis de sintomatología foliar, detectamos los focos antes de que avanzaran. Ajustamos el riego y aplicamos un plan de manejo integrado que redujo la incidencia en dos campañas consecutivas.
El viñedo tenía daño recurrente por polilla del racimo. El equipo instaló trampas de monitoreo, definió el umbral de intervención y combinó confusión sexual con un tratamiento biológico puntual. La cosecha de uva llegó limpia y sin necesidad de recurrir a insecticidas de amplio espectro.
En la plantación de cítricos, la mosca de la fruta afectaba sobre todo a los frutos de borde. Con el trampeo masivo y la recogida sistemática de frutos caídos, el daño bajó de forma visible. El asesoramiento incluyó también la coordinación con la parcela vecina, que era clave para que el control funcionara.
Necesitábamos certificar producción sostenible y no sabíamos por dónde empezar. El servicio revisó el historial de tratamientos, ajustó los registros y propuso cambios en el manejo del suelo. La auditoría se aprobó sin observaciones y ahora la explotación tiene un plan de mejora continua para las próximas campañas.
El diagnóstico de una clorosis que atribuíamos a falta de hierro resultó ser un problema de nematodos en la rizosfera. El análisis en laboratorio cambió por completo la estrategia. En lugar de aplicar quelatos, trabajamos la biofumigación y la rotación de portainjertos en las nuevas plantaciones.